Los estantes de pared tienen un grosor de 22 mm y están disponibles en cuatro versiones: con doble acabado recto, doble acabado redondeado, o con un acabado redondeado en el lado izquierdo o derecho.
Los estantes de pared se entregan con un sistema de tornillos y tacos para una fijación oculta en la pared. El peso máximo que pueden soportar depende del tipo de pared en la que se monten.


